Recuerdos de mi pueblo

En mi pueblo siempre hubo buena gente, como en todos; sin embargo, no hay ninguna calle plaza o monumento que los honre, más que en el cementerio .Posiblemente ni los mejores pasaron de “notable” ni los peores fueran tan pésimos que merecieran repulsa total.
Cuando se hace mención del pasado siempre se nombra en principio lo grande; lo hermoso como una puesta de sol o lo inteligente como el discurso de aquel señor gordo o de las pequeñas cosas nadie se acuerda y por eso yo en este momento voy a mencionar algún pequeño aunque no en el sentido físico, sino de eso que existe y todo el mundo ve sin darle importancia, aunque reflexionando a fondo…. la tiene.

 

EMILIO EL CARTERU.-

A los cinco o seis años me encontré con un anciano de botas, traje y boina negros; sus brazos eran de chapa con un gancho en el extremo. Se decía que los verdaderos se los había arrancado un cartucho de dinamita cuando estaban haciendo sitio para la casa. Llevó el cartucho consigo cuando iba a “lindiar” las cuatro vacas que tenía: la Casina, la Gitana, la Marina y la Mariella y le prendió fuego, se “corrió” la mecha… y surgió la explosión que le arrancó las dos manos. Todos los días subía el camino de mi casa y de la de otros repartiendo la correspondencia que por entonces era abundante, ya que no había teléfonos y sí mucha gente que vivía lejos del pueblo: familiares, servicio militar, emigrados, y todo el mundo quería comunicarse y saber de los suyos.
Solía llegar a mi barrio a la misma hora; lo esperábamos y si venía hacia la escalera……. ¡ había carta ¡.
La punta del garfio izquierdo sujetaba la correspondencia al pecho y la del derecho, después de ojear el nombre hojeaba los sobres para que yo tomara el mío sin confundirme y luego con el mismo gancho abría el bolsillo del chaleco sistemáticamente, porque todos les dábamos unos céntimos que admitía con una beatificadora sonrisa.
Los caminos eran largos y empinados y el tiempo bueno o malo pero nunca dejaba la carta de llegar a su destino ni se alejaba sin un amable “¡que pena, hoy no tienes nada!” pero “¡mañana seguro que llegan buenas noticias!”.
A menudo me contaba anécdotas preciosas como cuando recordaba aquella “Cruz de Mayo” “cuando las campanas alegraban el pueblo y la gaita y el tambor sonaban a gloria. La gente se ponía guapa para ir a misa y al Sermón y después la gaita tocaba para bailar; las mozas se quitaban las madreñas y daban vueltas bailando a lo suelto en escarpinos. Avellanas, nueces, dulces y “xiblates” era todo lo que había. Bolos para los mozos y una “parrafá” para los viejos.”
O cuando me contaba que antes de llegar el alumbrado eléctrico en Santa Cruz “había en casa un candil de aceite de arder, que olía muy mal y no daba más luz que un gusano de seda. Tampoco se planchaban las camisas; lo único que se hacía era estirar la ropa. Había dos telares en Grillero y otro en la Forcá que tejían cuellos para las camisas.”
La sustitución fue penosa; ya no subía la cuesta, el sustituto no era tan puntual pero la vida seguía su curso.
Hoy después de tantos años creo que EMILIO el CARTERO pese a su baja estatura merece el homenaje de mi recuerdo.

 

 

SARA LA CASTAÑITA.-

 

Vivía con su hombre Flor y con su hijo Pedro en una chabola de madera y techo de chapa de bidones, en una superficie de no más de 10 metros cuadrados a la derecha de la carretera en dirección al valle de Aller y una docena de metros antes del antiguo cuartel de la guardia civil .Su oficio le dio el nombre, ya que, de manera permanente desde Octubre a Mayo se dedicaba a asar castañas en una gran estufa de chapa colocada cerca de la entrada del tabuco. A su vez vendía golosinas y juegos infantiles : pirulís, cacahuetes, avellanas, petardos, hélices voladoras, etc., y a su vez también fue chatarrera del pueblo.
Todos los chavales en ratos libres nos afanábamos en localizar hierros viejos de las minas, clavos de vía, tubos de plomo, cable de cobre, etc. Que se pagaba si mal no recuerdo a 10 céntimos el hierro y entre 30 y 50 céntimos el Kg. de otros metales, que o bien traficábamos o permutábamos de inmediato o por contrario lo vendíamos para ir al cine que costaba en el infantil y en “gallineru” 15 céntimos de los de antes.
Pedro, su hijo, era de los mayores en la escuela; un gran chaval que además de no armar jaleos siempre estaba dispuesto a “deshacer entuertos” y a curar descalabraduras en la fuente del camino de la iglesia.
¡Como no íbamos a conocer a SARA la CASTAÑITA con los problemas que nos solucionaba a los chavales!.

 

GABINO.-

Gabino! ¿Quién era? Pues un chico de Carabanzo que afincó en Santa Cruz; creo recordar que entró a trabajar en la cadena de escogido del lavadero de Sovilla. Por las tardes y a ratos libres trabajaba de carpintero con Bernabé. Pese a su inutilidad ( tenía una pierna tiesa) era un hombre para todo: carpintero, peluquero y un verdadero “manitas” para cualquier chapuza casera y además hacía solicitudes, escritos y gestiones para el Ayuntamiento, Guardia Civil.
También este hombre merece ser recordado por su locuacidad ¿virtud o defecto?, según se mire pues…… ¡lo sabía todo!

 

SEÑORA GLORIA.-

A la Señora Gloria si que no la podemos colocar entre los más pequeños. Era grande en todos los aspectos: padeció obesidad mórbida que la obligaba a desplazarse lentamente con pasos bamboleantes
Vivió al lado de la casa (cafetería) de Miguel, muy próxima a las escaleras de bajada a la iglesia y más tarde frente al Estanco, en la casa de escaleras propiedad de Verdín. Viuda con varios hijos y el único varón, Pepito, estaba inútil por una enfermedad infantil.
Su marido fue maestro y acaso por esto, ella se dedicó a poner clases a párvulos y a niñas principalmente. También fue partera del pueblo durante muchos años y creo que en ambos casos, sin título oficial.
Así pues la Señora Gloria ayudaba a traer los niños al mundo y luego los introducía en el otro mundo de las primeras letras. ¡ Cuantos bebés de Santa Cruz recibirían de ella los primeros azotes!.
Su correcto hablar, su amabilidad, su espíritu sereno le hicieron acreedora del aprecio de todo el pueblo.

 

QUINTINA.-

Aunque transcurra el tiempo, creo que el sentir y la conciencia nos pueden traer recuerdos de aquellas personas que como Quintina dejaron huella sobre todo en la chavalería de la época.
¿Quién era? Pregunta que se podía hacer a muchas personas actualmente, aunque por mi edad somos muy pocos los que la mantenemos en la memoria.
Vivía en el barrio de la Casona, muy próxima al Cine la Llama y vendía golosinas: cacahuetes, avellanas, pirulís, manzanas caramelizadas desde su propia casa. Además era buena conocedora de curas y remedios caseros a pesar de que carecía de estudios médicos; con sus manos hacía curas como si de milagros se tratase, sobre todas las traumatólogas; su puerta siempre estaba abierta mañana, tarde y noche para quien requiriese sus servicios no percibiendo compensación económica alguna.

 

Dúo musical

 

LOS JOERS

 

 

 

 

Jose Luis F. Moro (Santa Cruz de Mieres-Asturias-1943)

                                        En su localidad natal comienza en la música como autodidacta tocando armónica, bandurria o laud en algunas rondallas y Festivales matinales de Domingo. Mas adelante aprende guitarra y forma dúo ( Los JOER´S) con un amigo de infancia, con quien canta imitando al Duo Dinámico, Blue Diamons y otros de la época. 2 años más tarde hacen trio con Rosa Mary Patallo ( luego MAYA ) y completan su propio grupo, que derivaría en “Los 2+2” .Con ellos estará hasta el 63, año en el que se trasladad a Madrid para realizar el servicio militar. Allí pronto se integra como guitarra solista en grupos de la época (Los Oscar´s, Los Duques, Los Solitarios, The Sound Blasters”...y otros) hasta que en 1966 se licencia y regresa a Mieres, reincorporandose a Los 2+2 como batería. En la primavera de 1967 le llaman The Sound Blasters para tocar en Ibiza todo ése verano. Comienza con ése grupo en el popular cavern “LOLAS” y en Septiembre le vienen a buscar LOS CHEYENES , con los que empieza una andadura de 2 años, durante la cual vive en Barcelona (finales1967-1968) tras grabar su último disco (“Borrachera”- RCA).Este conjunto al poco se disolverá tras varias giras por España. De vuelta ,ya residiendo definitivamente en Madrid, forma grupo con Pablo Argote (ex batería de Los Pequenikes) y parte de los ya disueltos Pekes el grupo The 5 Dimensions para un contrato el verano del 69 en TITO´S (Palma de Mallorca). Tambien con Lalo Francis vuelve a Mallorca -ésta vez como bajista-. En la primavera del 70 le llama VICTOR MANUEL para formar parte de su grupo como guitarra solista en todas sus giras y grabaciones hasta finales del 72 (Mejico-Comedia “Ravos”).-Ese otoño se presenta en la Compañía IBERIA a los exámenes como Auxiliar de Vuelo. Una vez ingresado en ése puesto aún sigue tocando esporádicamente (con Victor Manuel en Agosto del 73 en el hotel Don Pepe de Marbella) y con algún grupo ocasional, siempre supeditado a su programación de vuelos. Por ésta causa poco a poco deja los escenarios y paralelamente se plantea disponer de un  Estudio de Grabación personal. El primero es totalmente casero y en ése comienza a hacer grabaciones solo o con amigos (en 4 pistas). Para entonces ya toca guitarra, bajo, piano y batería - indispensables para poder grabar en multipista. En el 82 monta un estudio profesional en Madrid (MoroSTudiO) y compone sus primeros temas propios instrumentales que concluyen en el LP “Mi Viaje”. En el 86 graba su 2º disco ,cantado (Composición de letra, música y arreglos de todos los temas)“ Vida”, así como varias grabaciones a cantantes y grupos. Fijado su domicilio a Comillas (Cantabria ) en el 91, traslada a su vez allí el estudio y -ya jubilado-en el graba “Ven a mi Isla” con el grupo Asturiano de Reggae PAPADUKAS GANG (Panes), con quienes tocará hasta Febrero del 2000. Paralelamente - y ya en solitario comienza la grabación de una serie de Cds que titula “MÚSICA DE SIEMPRE” basada como su nombre indica en música internacional de los años 60, 70 , 80 , 90… En la actualidad tiene editados los volumenes 1, 2, 3, 4, 5 y 6 de ésa colección. Paralelamente  há editado el 3º Cd de su serie “HOMENAJE A LOS BEATLES”. Todos ellos en versiones instrumentales. Desde el 2003 vive en Llanes.

 

Los joers con Rosa Mary Patallo (Maya)

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Francisco Jose

fjfc50@gmail.com

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